MI PUNTO DE PARTIDA
Parto de mi propia realidad que,
por insulsa que sea, es en la que me muevo. También parto de mi forma de ser,
que me lleva imperiosamente a necesitar sentirme viva, a moverme, a sentirme
útil.
En mi realidad cotidiana pocos
retos se me plantean y pocas las oportunidades de superarme. Por eso decidí
buscarme mis retos por otros lados y comencé a perder el miedo a lo desconocido
e intentar ir más allá.
Comencé de nuevo a estudiar,
a reciclarme y gracias a ello tuve como
recompensa trabajar en algo que me gusta mucho. ¡Toda una suerte!
MI MODELO DE PROGRESO
Personalmente sí que me ha
influido, y mucho, el hecho de tener necesidad para enfrentarme con mi
realidad. Ese ha sido mi impulso o estímulo para iniciar o intentar iniciar un
nuevo camino en mi vida.
El sentido común, que es el menos
común de los sentidos, lo entiendo como ser lo más racional posible en la toma
de decisiones, y eso lo he intentado hacer aunque los sentimientos están
siempre presentes y te hacen perder la objetividad.
La experiencia ha sido siempre un
factor que he intentado tener presente, aunque para ser sincera añadiré que he
tropezado varias veces en la misma piedra y es que ser demasiado confiada puede
resultar bastante perjudicial.
Desde luego no hay como tener una
meta para poder enfocar todo tu esfuerzo en conseguirla y una vez conseguida
buscar una nueva que suponga un nuevo reto y sea un nuevo impulso para seguir
siempre avanzando. De algún modo esto también es progreso, es innovación.
MI CLIENTE
Mi cliente por excelencia, sobre
todo porque a cambio de mi trabajo obtenía una retribución económica, era mi
jefe. Pero también estaban muchas personas que individualmente se acercaban a
mí solicitándome información sobre temas muy variados y diferentes entre sí. Eso
sí, en el fondo, fondo, para quien
trabajaba era para el pueblo de El Arenal y porque no, para mi misma pues en
ello encontraba gran satisfacción.
Desde luego que conocer al
cliente es fundamental para poder satisfacer sus necesidades y también es él el
que te marca la orientación a seguir. ¡Y
vaya que si se aprende!
MI CALIDAD
Siempre me ha gustado sentirme
satisfecha del resultado de mi trabajo y para ello no hay mejor cosa que ser
exigente con uno mismo y tener la voluntad de hacer las cosas bien. Supongo que
si esto es calidad, siempre me la he exigido yo, y todo por que parto de buscar
mi propia satisfacción personal.
La suerte o desgracia, según se
mire, es que he trabajado de forma tan independiente del trabajo de los demás que
no me salpicaba demasiado su calidad en el trabajo.
MI COMUNICACIÓN
Siempre ha sido directa y he
buscado que fuera lo más inmediata posible y al final se convirtió en una buena
relación. Y de eso me siento orgullosa, he trabajado como técnico en un Ayuntamiento
y he estado al margen de la política local, de esa forma he sido independiente
y siempre se me ha juzgado por mi trabajo.
Sí que me hubiera gustado
trabajar en equipo con otros compañeros/as de profesión pero parece que por
falta de voluntad, por nuestra propia situación laboral (precaria) o por desconocimiento hace que sea
literalmente imposible o al menos a mí me lo ha parecido.
No sé si al final he dado un paso
más, lo que sí puedo decir es lo mucho que me ha costado escribir estas líneas.
Espero que sea esto lo que el Prof. Carballo requiere y sino fuera el caso,
siempre estoy dispuesta a reelaborar “Un paso más” y lo que haga falta.
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