lunes, 18 de marzo de 2013

Reflexión sobre las buenas prácticas para aprender, para saber, para conocerse



Comparto con vosotros mi reflexión sobre las buenas prácticas para aprender, para saber, para conocerse.
Están son:

.- La constancia es una buena manera de conseguir aquello que se quiere, pero requiere un esfuerzo y para que ese esfuerzo valga la pena se necesita querer mucho.

.- Sin hacer un resumen o esquema difícilmente podré, no ya comprender, sino hacer mío aquello que estudio. Es más, yo hago una comparación un tanto peculiar sobre mi forma de trabajar, y es que en este punto soy como los rumiantes, primero trago sin más pero después, y con calma, vuelvo a rumiar una y otra vez hasta que consigo digerirlo. Esto me supone un esfuerzo considerable y sobre todo hace evidente otro de mis puntos débiles, la planificación del tiempo. No sé que me pasa pero soy incapaz de realizar una programación temporal de mi trabajo, siempre necesito más tiempo del que en principio considero. Aquí si que me gustaría que si conocéis alguna técnica que me pueda ayudar me la deis a conocer, os lo agradecería muchísimo.

.- Desde un punto de vista personal, como lo hago para mí, para mi propio crecimiento personal y profesional, siempre tiene un sentido práctico. Pero siempre hay limitaciones a la hora de ponerlo en práctica del día a día y es que el entorno donde cada cual se mueve condiciona enormemente y hace que la práctica sea relativa.

.- A no ser que se trate de una decisión muy importante en la que haya que estudiar los pros y contras, no sé hasta que punto es bueno escribir los pensamientos propios porque, desde mi punto de vista, los pensamientos pueden estar condicionados por las emociones y hay momentos que es mejor dejarlos pasar.

.- Desde luego que es muy importante marcarse metas u objetivos en la vida eso me ayuda a orientar mi camino hacia el logro de lo que quiero para los míos y para mí.

.- El saber escuchar es una virtud que admiro mucho y que a veces olvidamos porque estamos demasiado centrados en nosotros mismos.

.- Rodearse de buena gente claro que es importante y es otra de las cosas que comparto plenamente. Pero cuidado con darse demasiado porque tiene sus riesgos. La virtud, creo que está en ser comedido. Hay un dicho que pongo mucho en práctica y me sirve y dice así “haya donde fueres haz lo que vieres”.
.- Lo de ponerse a la tarea es la mejor forma de evitar la desidia y a veces la desesperación, no hay nada mejor contra la preocupación que la ocupación.

.- Realizar proyectos en grupo es una de las tareas que tengo pendiente y que cuando lo he intentado ha resultado un fiasco. No sabemos trabajar en grupo, y yo misma me incluyo. Cuando hemos tenido que hacer un trabajo en grupo lo que se ha hecho al final es un reparto de tareas (tu esta parte, yo la otra) y después, nada de puesta en común, sino que todo se juntaba y ya estaba. El resultado final era muchas veces completamente inconexo. Después cuando he pretendido trabajar en grupo con otros de mi profesión ha sido completamente imposible, no hay confianza y no hay voluntad, todo se queda en buenas palabras y después con un “estoy muy liado no he podido hacerlo” se resolvía todo. Mi experiencia está tan plagada de decepciones en este asunto del trabajo grupal que para mi ha sido toda una sorpresa que en este curso las palabras comunes en todos los temas que he trabajado sea participación e innovación.

.- Por último el análisis de saber donde estamos es bueno hacerlo pero no todos los días, mejor cuando sintamos que hemos pasado una etapa o pasado una página de nuestra vida y claro que ayuda a orientarnos hacia lo que queremos porque, en ese momento a lo mejor, hay que replantarse que es lo que se quiere.

No hay comentarios:

Publicar un comentario