Comparto con vosotros mi
reflexión sobre las buenas prácticas para aprender, para saber, para conocerse.
Están son:
.- La constancia es una buena
manera de conseguir aquello que se quiere, pero requiere un esfuerzo y para que
ese esfuerzo valga la pena se necesita querer mucho.
.- Sin hacer un resumen o esquema
difícilmente podré, no ya comprender, sino hacer mío aquello que estudio. Es más,
yo hago una comparación un tanto peculiar sobre mi forma de trabajar, y es que en este punto soy
como los rumiantes, primero trago sin más pero después, y con calma, vuelvo a
rumiar una y otra vez hasta que consigo digerirlo. Esto me supone un esfuerzo
considerable y sobre todo hace evidente otro de mis puntos débiles, la
planificación del tiempo. No sé que me pasa pero soy incapaz de realizar una
programación temporal de mi trabajo, siempre necesito más tiempo del que en
principio considero. Aquí si que me gustaría que si conocéis alguna técnica que
me pueda ayudar me la deis a conocer, os lo agradecería muchísimo.
.- Desde un punto de vista
personal, como lo hago para mí, para mi propio crecimiento personal y
profesional, siempre tiene un sentido práctico. Pero siempre hay limitaciones a
la hora de ponerlo en práctica del día a día y es que el entorno donde cada
cual se mueve condiciona enormemente y hace que la práctica sea relativa.
.- A no ser que se trate de una
decisión muy importante en la que haya que estudiar los pros y contras, no sé
hasta que punto es bueno escribir los pensamientos propios porque, desde mi
punto de vista, los pensamientos pueden estar condicionados por las emociones y
hay momentos que es mejor dejarlos pasar.
.- Desde luego que es muy
importante marcarse metas u objetivos en la vida eso me ayuda a orientar mi
camino hacia el logro de lo que quiero para los míos y para mí.
.- El saber escuchar es una
virtud que admiro mucho y que a veces olvidamos porque estamos demasiado
centrados en nosotros mismos.
.- Rodearse de buena gente claro
que es importante y es otra de las cosas que comparto plenamente. Pero cuidado
con darse demasiado porque tiene sus riesgos. La virtud, creo que está en ser
comedido. Hay un dicho que pongo mucho en práctica y me sirve y dice así “haya
donde fueres haz lo que vieres”.
.- Lo de ponerse a la tarea es la
mejor forma de evitar la desidia y a veces la desesperación, no hay nada mejor
contra la preocupación que la ocupación.
.- Realizar proyectos en grupo es
una de las tareas que tengo pendiente y que cuando lo he intentado ha resultado
un fiasco. No sabemos trabajar en grupo, y yo misma me incluyo. Cuando hemos
tenido que hacer un trabajo en grupo lo que se ha hecho al final es un reparto
de tareas (tu esta parte, yo la otra) y después, nada de puesta en común, sino
que todo se juntaba y ya estaba. El resultado final era muchas veces
completamente inconexo. Después cuando he pretendido trabajar en grupo con
otros de mi profesión ha sido completamente imposible, no hay confianza y no
hay voluntad, todo se queda en buenas palabras y después con un “estoy muy
liado no he podido hacerlo” se resolvía todo. Mi experiencia está tan plagada
de decepciones en este asunto del trabajo grupal que para mi ha sido toda una
sorpresa que en este curso las palabras comunes en todos los temas que he
trabajado sea participación e innovación.
.- Por último el análisis de
saber donde estamos es bueno hacerlo pero no todos los días, mejor cuando
sintamos que hemos pasado una etapa o pasado una página de nuestra vida y claro
que ayuda a orientarnos hacia lo que queremos porque, en ese momento a lo mejor,
hay que replantarse que es lo que se quiere.
No hay comentarios:
Publicar un comentario